Ejecutor, héroe y asesino: The last hang man.

04pierrepointThe Last Hang Man es la película basada en la historia de Albert Pierrepoint, caballlero amable e impecable que tenía un trabajo poco grato, colgar a los sentenciados a pena capital.

Albert hereda esta profesión de su padre y su abuelo, sin embargo, desde el primer momento, se exhibe como el mejor en su trabajo. En esta situación la calidad se mide en la velocidad de la acción y el menor grado de sufrimiento que se le propicie a la victima.

La historia y la película son sumamente interesantes pues ponen en escena el accionar violento del estado, donde personas como Pierrepoint son simples operarios, como quienes son los encargados de tirar la basura en cualquier factoría.

En este caso la figura de Pierrepoint es sumamente clara. En él, aparentemente, no se revela mayor sufrimiento. Sabe que su trabajo no es grato, sin embargo, para resolver la presión de la culpa evidente, emplea su inteligencia para crear una técnica de muerte sumamente efectiva en tanto, como se mencionó, acortaba el proceso de ahorcamiento. Como verdugo nunca se ve en él placer por su trabajo, por lo contrario, interioriza su lugar como instrumento de la maquinaría de justicia. Después del proceso Albert se esmera en cuidados con el cadáver, pues como dice él: “ya ha pagado su culpa”.

En la intimidad Albert es un esposo normal que se esfuerza por proporcionarle a su esposa la mayor comodidad y esperanza posible. Cuando Albert decide confesar a qué se dedica su esposa hace rato lo sabe. En cierta forma, ni Albert ni su esposa son inmunes a la profunda sensación  de culpa, pero la aprobación del Estado y el nivel de vida que poco a poco van alcanzando los protege y tranquiliza. Sin embargo, es en la relación con su esposa donde se revela un Pierrepoint sumamente dependiente de la aprobación de los otros, especialmente de su mujer. Ella se concentra en la administración del dinero que empieza a ganar Albert, está pendiente de los “trabajos” que no han sido pagados y decide cuál será la mejor forma de invertir el dinero. Algo similar a una mamá de sicario o de chica pre-pago.

Aquí no contaremos el giro dramático que toma la película pues el propósito no es relatar la historia, pero vale la pena mencionar el giro simbólico que significó para Pierrepoint, en contra de su deseo, adquirir la fama. El ajusticiamiento de los criminales nazis lo convirtió no sólo en un ejecutor más, sino en un casi héroe de la post-guerra.

Cuando el ejecutor tiene un rostro y nombre público su trabajo pasa de ser instrumental a simbólico. El ente aprobador cambia, pasa de ser solamente el estado y la propia moral a la moral y la pasión de la gente.

Muy buen trabajo de Adrian Shergold, de quien antes había visto la adaptación de la novela de Jane Austen, Persuasión, la cual me gustó bastante.

El principal valor de The last hang man, es que logra llevar una historia, que finalmente es un dilema ético y moral, por todo el centro, sin dramatizar al exceso pero sin desensibilizarse de la tragedia humana que en todo sentido película e historia exponen.

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