Creación de Sí Mismo y Afiliación (Un fragmento de pragmatismo) l

Metafísicos como Platón y Marx pensaban que podían demostrar que, una vez que la teoría filosófica nos hubiese llevado de la apariencia a la realidad, nos hallaríamos en mejores condiciones para ser útiles a nuestro prójimo. Los dos tenían la esperanza de que la escisión en lo público y lo privado, la distinción entre el deber para consigo mismo y el deber para los demás, podría ser superada. El marxismo fue objeto de la envidia de todos los movimientos intelectuales posteriores debido a que, por un momento, pareció mostrar el modo de realizar una síntesis entre la creación de sí y la responsabilidad social, entre el heroísmo pagano y el amor cristiano, entre el distanciamiento de contemplativo y el fervor revolucionario.

De acuerdo con mi interpretación de la cultura ironista, esas oposiciones pueden ser combinadas en una vida, pero no sintetizadas en una teoría. Debiéramos dejar de buscar un sucesor del marxismo, una teoría en la que se fusionen la decencia y la sublimidad. Los ironistas debieran avenirse con una escisión entre lo privado y lo público dentro de sus propios léxicos finales, con el hecho de que la resolución de las dudas acerca del léxico final de uno no mantiene ninguna relación especial con los intentos de salvar a las demás personas del dolor y de la humillación. La reunión y la redescripción de las pequeñas cosas que son importantes para uno -aún cuando esas pequeñas cosas sean libros de filosofía- no arrojará como resultado la comprensión de algo más amplio que uno mismo, algo como “Europa” o “la historia”. Debiéramos renunciar al intento de combinar la creación de sí mismo y la política, especialmente si somos liberales. La parte del léxico final de un ironista liberal que se relaciona con la acción pública nunca quedará subsumida bajo el resto de su léxico último, ni subsumirá ese resto.

Tomado de: Contingencia, Ironía y Solidaridad de Richard Rorty. Ed. Paidos, Barcelona, 1991, pag 139.

Sobre Rorty: http://www.observacionesfilosoficas.net/rorty.htm

Escribe un comentario