es un mundo eterno que abre la boca
y yo me dejo devorar.
Cada idea suda,
cada movimiento aumenta mi vida en siglos,
pues cada frase es un paraíso ganado
para de inmediato perderlo y empezar así.
Tan solo respirar porque vivir todo es suicidio,
y es volver todos los días de un viaje empezado.
Tan solo respirar y esperar una ruta adecuada,
devorado en un viaje que será más tiempo
y que mañana me despertará de nuevo.
Archivado bajo: feget | Etiquetado: Blog, Palabra fugitiva, Poesía
